Porque claro, uno se puede encontrar de repente con 7000 millones de opiniones, si esquiva toda la morralla de nebulosas, estrellas rutilantes, estrellas nacientes, estrellas durmientes, moribundas y cansinas, planetas, planetoides, asteroides, cometas, meteoros, agujeros negros (sin molestarlos demasiado), cuásares, blázares, etc, y toma cierta Autopista Lechosa, en un rincón marginado se topa de lleno con un conjunto de planetas, asteroides y cosas varias dando vueltas y revueltas alrededor de una respetable estrella de mediana edad, a la que ya toca tratar de usted, y si estira un poco el pescuezo un tanto hacia la derecha y se mete en la órbita de un planeta azulado, hogar de las 7000 millones de opiniones, que arrastra tras de sí un satélite natural que ha dado pie a miles de historias, canciones y poemas, y mogollón de satélites artificiales que no inspiran arte pero sí que resultan útiles para diversos fines y son receptores de la mitad de los deseos que se piden a estrellas fugaces.
Pues en este pequeño planeta en el que suceden tantas cosas, entre 7000 millones de personas ahora mismo estás tú, mi querido lector. Seguro que ya lo habías adivinado. Si es que eres muy listo.
Y ahora mismo puede que estés relajado frente a tu ordenador degustando una taza de café o té y preguntándote a dónde querré ir a parar. Y puede que a partir de ahora me ignores deliberadamente y pongas a cargar el ansiado nuevo capítulo de "Juego de Tronos". También es posible que no estés haciendo ninguna de estas cosas, y estés sentado en un tren camino de algún sitio , viendo pasar el paisaje bajo una bonita puesta de sol de tonos anaranjados y nubes rosáceas, o cocinando, o viendo la tele (cuya señal viene de un satélite artificial), o charlando con tu familia, o jugando con tu perro, probablemente el ser que más te quiera en este planeta. O escribiendo un libro o coleccionando búhos, por decir algo.
Puede que estés haciendo esto, o aquello, o todo a la vez, ahora mismo o dentro de un rato. No importa demasiado, dado que el tiempo es relativo. Mucho. Eso dicen. Y se quedan tan anchos.
Pues todo esto venía, querido lector, que sino pierdo el hilo, para indicarte que tu forma de existir en el mundo y en el cosmos entero depende ampliamente de tu punto de vista. Sí, también lo sabías, pero hay más. Y no hablo necesariamente de extraterrestres con una inteligencia superior a la humana planeando la conquista de una egocéntrica humanidad. No. Me refiero a que tu visión de la realidad, a parte de estar filtrada por tu maravillosa mente, también es función directa del universo que habitas y el tiempo en el que existes, diferente de otros sistemas de referencia como tiempos pasados o futuros y de universos varios en dimensiones paralelas o ligeramente torcidas (NOTA: Ciertos respetables físicos buscan demostrar todavía la existencia de tamaña locura digooo...de algunas dimensiones más que las 3+1 al uso).
Creo conveniente, dado el territorio marciano en el que nos adentramos, indicar que lo que vendrá a continuación es ficción, aderezada con toques de humor, poesía, metáforas y muchas cosas bonitas. Cualquier referencia o relación con la Realidad (esto es, lo que algunas personas dicen que es Realmente, y nos lo creemos) dependerá exclusivamente de lo que a mí me dé la gana, que para eso me molesto en escribir estas tonterías.
Así pues, lector, no te asustes demasiado si te digo que tu existencia minúscula y tremendamente singular en un vasto universo lleno de entes que nacen, giran, orbitan, explotan, brillan con luz propia y mueren dejando un fulgor que todavía se ve años después, podría no ser la misma de no ser por cierto hecho acontecido hace tropecientos millones de años.
También hablaremos, en un marco más lúdico de lo que parece, de viajes en el tiempo, saltos interdimensionales, batallas épicas e incluso magia, tomada como la habilidad de juguetear a voluntad con las partículas subatómicas y sacudirle un buen meneo a la Realidad. Y con la merced del lector, que mirará convenientemente hacia otro lado, admitiremos la plausibilidad de toda esta sopa demencial sin arquear mucho las cejas.
Empieza el viaje. ¡Cuidadín con perderse!
Nos encontramos ahora en una posición privilegiada para presenciar toda clase de cosas asombrosas, y en concreto ahora vemos a una especie de enano o duende flotando cabeza abajo (o cabeza arriba, pues en el espacio no existe tal distinción) .
Pues eso, un enano flotando de lado, y llegamos a tiempo para ver cómo se interpone en el camino de un inusitado objeto volador.
Una escoba de bruja.
- ¡Eh, eh! ¡El peaje!
- ¿Cómo que peaje? ¡Aquí nunca ha habido peaje!
- Pues ahora sí, como puedes ver, hay que poner algo de orden en el tráfico multiversal.
- ¡Qué tráfico ni qué narices! ¡Aquí sólo vuelo yo!
- ¡Ni soñarlo! Ésta es la corriente temporal de tu universo, el que se generó con el Ajjjcxrsgggpum, conocido en tu lengua como Big-Bang, pero ahora mismo hay otras versiones de mí mismo controlando las salidas y entradas de todas las demás dimensiones, muchás más que el irrisorio número de cuatro. ¡Cuatro dimensiones! ¡Sólo! ¡Es tan ridículo que siento que me van a estallar todas mis cabezas!
En fín, haz el favor de no discutir, que ya hemos hablado de ésto.
- Pero si yo no te he visto en mi vida.
- Pero sí que me llevas la contraria a lo largo de toda la corriente temporal. Así pues, esta discusión ya la hemos tenido, la tenemos y la tendremos. Eres infinitamente cabezota, Cat.
>> Ahora que ya sabemos el nombre de la bruja que viajaba a toda velocidad montada en una escoba muy peculiar, haremos un inciso para presentarla como es debido a quienes no tuvieran el gusto de conocerla.
"Cat" es tal y como se llama a sí misma, puesto que en sus días de solitaria bruja medieval guardaba su nombre con tanto celo que se le terminó olvidando, pues es bien sabido que los nombres son cosas poderosas y no deben usarse a la ligera. Escogió pues este apodo, en gran parte por su devoción a los gatos, y con él se ha estado paseando a lo largo y ancho de la línea del tiempo, desde que tuvo un pequeño accidente y salió despedida de su época natal hacia el futuro.
Precisamente ésta es su época favorita, y la ha visitado asiduamente. En el futuro ha encontrado una vieja amiga de la que se lleva unos 500 años, año arriba año abajo, pero esa es otra historia (1).
El siglo XXI también tiene para ella un enorme interés tecnológico, y de él se ha traído bastantes cachivaches con los que ha trucado, tuneado, perfeccionado y recauchutado su escoba voladora, que ahora mismo carga con un ipod y sus correspondientes cascos, una bombilla/faro que emite en todo el espectro del visible, ultravioleta y próximo infrarrojo (nunca se sabe), un grimorio electrónico de bolsillo, un GPS, un tubo de escape que petardea chisgarabitones y turbofonones (lo cual la pone de los nervios), saquitos de hierbas aromáticas y misteriosas, tés relajantes, excitantes y electrizantes y pastillas Juanola ; y un caldero burbujeante y reducible.
El aspecto de ella misma también ha cambiado, pues progresivamente ha ido abandonando su atuendo renacentista para cambiarlo por unos pantalones bombachos, muy cómodos para el vuelo, unos calcetines a rayas azules y rosas y una bufanda a juego, un suéter comodísimo que nada tiene que ver con los asfixiantes corpiños y unas gafas de aviador. Conserva sin embargo sus zapatos puntiagudos y morados de bruja, hay que vestir con propiedad, y su pelo rubio, al cual aún no se ha decidido teñir de rojo, como sabemos los que lo vemos todo, en todas las dimensiones y a todo tiempo.
También lleva consigo siempre un colgante tintineante, una bolita azul con dibujos plateados de lunas y estrellas, fruto del encuentro con unas hadas despistadas en el siglo XIX, encuentro que desde el punto de vista de algunos ya se ha producido y de otros, pues aún no. Si es que, cuando se juega con viajes temporales...
Así pues, y volviendo con el duende de marras, al que los mandamases del cosmos han instalado recientemente como guardia urbano en el "Sitio de Enmedio", en todo punto y en todo tiempo gracias a su capacidad mágica de estar en varios sitios a la vez (2),nos enteraremos de a dónde quiere ir Cat esta vez.
- ¿Al nacimiento del Universo? ¿Te has vuelto loca?
- No exactamente, estoy segura de que el Big- Bang fue un bonito espectáculo, pero demasiado ardiente para mi gusto.
- ¡Pero ahí donde quieres ir es igual de disparatado!
- Pero seguro que tú sabes cómo hacerlo posible. ¿o no?
- ¡Claro que puedo! ¡Pero ésa no es la cuestión! ¡Esto es una locura! ¡Viajar al momento de la supervivencia de la materia frente a la antimateria es la idea más demencial que he oído nunca! (3)
- Prometo no tocar nada.
(1): Ver “Cuento de Halloween”.
(2): Y de paso ganarse un buen sueldo pluriempleándose. Ver "Memorias de una alimaña educada".
(3): (Aún no ha visto nada). N. d. A. : La teoría física acerca de la formación del Universo tal y como lo conocemos habla de que después de la gran explosión conocida como Big-Bang se formó materia y antimateria, (que es lo mismo que la materia pero con carga eléctrica contraria), en cantidades prácticamente idénticas. El contacto de cada partícula con su antipartícula provoca la transformación de ambas en energía. ¿Así pues, cómo pudo resultar un Universo hecho de materia? ¿Dónde está la antimateria? Una de las teorías aceptadas dice que se generó una cantidad ínfima más de materia que de antimateria, que provocó la supervivencia de una sobre otra. ¡Nosotros veremos una versión bastante más loca y divertida!
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