Llamando a la Tierra

Imaginar es gratis

martes, 5 de julio de 2011

Wolf and the Moon

Alzó la mirada hacia la luna llena que acababa de despuntar por el horizonte. Apenas unos días antes el astro representaba para ella claridad y esperanza. Sus sueños eran transparentes, puros y diáfanos como el reflejo en el agua... Sus creencias tan verdaderas como la luz que iluminaba su rostro. O eso pensaba.

Sólo cuando alcanzó a ver el lado oscuro de la luna pudo comprender que cada día ella se convertía en un monstruo. Que había estado persiguiendo una ilusión hasta las más altas colinas. Sólo para llegar y llorar, por quien era,  por quien había sido, por quién iba a ser.  Había sentido a la bestia dentro de sí, pero no era capaz de dejarla escapar. De atreverse a ser libre. Su alma se comprimía poco a poco, y a cada momento era menos humana.

Aunque ahora veía claramente la verdad en la cruel luz lunar, y sentía al lobo rugir en su interior. Su corazón se había roto en mil pedazos de cristal helador. Pero seguía, se sentía viva. Y igual que había amado demasiado ahora odiaba y sentía la ira correr por sus venas, y a pesar de ello sabía que cada una de las lágrimas que no había llorado, ni llegaría a derramar nunca, cada pedazo de hielo, eran promesas de que su corazón volvería a latir al ritmo con el que el lobo corría veloz. Libre y feliz.

Y más valdría a algunos esconderse.

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